corazon.jpgDiabetes tipo 2, dislipidemia y riesgo vascular:

Las dislipidemias son una serie de diversas condiciones patológicas cuyo único elemento común es una alteración del metabolismo de los lípidos, con su consecuente alteración de las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre. Pueden ser primarias las cuales son de origen genético y transmisión familiar, esta es la forma menos frecuente; y las secundarias, las cuales vienen asociadas a otras a afecciones como por ejemplo la diabetes y obesidad.

La diabetes tipo 2 es un importante factor en el riesgo cardiovascular. Un significativo componente del riesgo asociado a la diabetes tipo 2 se cree que es debido a su característica triada lipidica de alto contenido de lipoproteínas de baja densidad, bajo contenido de lipoproteínas de alta densidad y elevados triacilgliceridos. Pruebas con estatinas y fibratos indican que reducir los lípidos también reduce las probabilidades de sufrir complicaciones cardiovasculares en los pacientes. Los fibratos mejoran la mayoría de los aspectos de la dislipidemia en la diabetes. El aumento crónico de ácidos grasos libres induce a una resistencia a la insulina, lo que a su vez contribuye con la triada lipidica, por lo tanto reduciendo los ácidos grasos se evita estas dos afecciones.

La diabetes contribuye, en gran parte, a las causas de muerte globalmente, con un número de casos que supera los 170 millones, siendo la mayoría diabetes tipo 2, y se espera a que sean el doble de afectados para el 2030. Un alto porcentaje de los costos para el cuidado de la salud, como consecuencia de la diabetes, es debido a las complicaciones cardiovasculares. Es ahora que se reconoce que la dislipidemia es la causante del aumento de la morbilidad y mortalidad de enfermedades cardiovasculares, lo cual caracteriza la diabetes tipo 2.

Diabetes tipo 2 y enfermedades vasculares

Los factores tradicionales como por ejemplo fumar y sufrir de hipertensión, explican solo una parte del aumento de las enfermedades cardiovasculares en la diabetes, ahora existe abundante evidencia, que la dislipidemia es un factor más importante para sufrir enfermedades cardiovasculares que la misma hiperglicemia. Altas concentraciones de colesterol también son factores de riesgo para enfermedades vasculares, en especial en las arterias coronarias del corazón.obeso.jpg

Patogénesis de las dislipidemias diabéticas

Aunque generalmente la diabetes es una de las causas de enfermedades cardiovasculares, estas generalmente ya están presentes en el paciente cuando se le diagnostica diabetes. Este síndrome metabólico a sido catalogado como un conjunto de desordenes metabólicos y no metabólicos lo que lleva a problemas en la sensibilidad a la insulina, y se resumen en un aumento de enfermedades cardiovasculares. La resistencia a la insulina es definida como la decreciente habilidad de actuar efectivamente en los tejidos, especialmente el músculo, tejido adiposo e hígado, lo que resulta de la susceptibilidad genética y obesidad, y tiene como consecuencia casi segura, el aumento de la triada lipidica.
La obesidad, una dieta alta en energía, y un estilo de vida sedentario son causas seguras de la resistencia a la insulina.

Riesgo de enfermedades cardiovasculares asociados con el característico cambio de lipoproteínas de la diabetes tipo 2

La característica dislipidemia de bajo HDL, elevados triglicéridos y alto LDL, vista en la diabetes tipo 2 es causa segura de enfermedades cardiovasculares en los pacientes, La HDL es considerada como una lipoproteína que protege el tejido cardiaco. A pesar de lo positivo de la HDL, los elevados triglicéridos sirven como precursores para otros factores negativos, además según estudios, los triglicéridos siguen siendo un factor de riesgo a pesar de la presencia de HDL.

Efectos de terapias para modificar las anormalidades lipidicas en pacientes con diabetes tipo 2

A pesar de un mayor conocimiento de la importancia de las anormalidades lipidicas en la diabetes, el manejo de esta enfermedad se concentra en la glicemia y la presión arterial. La mayoría de los agentes antidiabéticos comunes, tienen un efecto neutro o poco beneficioso en los lípidos en la sangre. A pesar de esto, pocos son los pacientes que reciben intervenciones para mejorar su perfil lipidito, sabiendo que alto LDL, elevados triglicéridos y bajo HDL, son factores de riesgo potencialmente modificables.
Cuando se hace una modificación lipidica, una cambio en el estilo de vida es recomendado, aunque estas intervenciones son efectivas, no se sabe su efecto a largo plazo, ya que para los pacientes es especialmente difícil mantener un cambiado y mas saludable estilo de vida, por lo tanto la mayoría de los individuos requieren farmacoterapia, siendo las mas importantes las estatinas y los fibratos. En la población general, las estatinas reducen las LDL, reduciendo así la morbilidad y mortalidad de enfermedades vasculares, así como también los fibratos reducen triglicéridos y aumenta HDL.


Diego León
BIOQUITECA